Miley Cyrus y Madonna, si no fueron las más aplaudidas, sí que al menos recordaron a la estética de los ochenta. El resto de las estrellas que se pasearon por la Quinta Avenida arriesgaron poco, tan solo recordaron la rebeldía de época en el maquillaje, ahumado en los ojos y labios oscuros, y algún que otro imperdible o complemento.
Miley Cyrus optó por ponerse el pelo de punta y embutirse en una malla de brillos negros de Marc Jacobs. "Me siento como Morticia de la Familia Addams", reconoció. Mientras, Madonna tiró de fondo de armario con una chaqueta de cuadros, collar estilo perro y zapatos fucsia. Un color, el rosa fuerte, que estuvo muy presente en los diseños escogidos.
Quien también llamó la atención fue sin duda fue Sarah Jessica Parker, con un vestido estampado y un tocado imitando a las crestas de la estética punk, o Katy Perry, con un vestido con la imagen de un icono griego y una corona, todo de Dolce & Gabanna.
Hasta aquí los aciertos, porque entre los errores destacó Beyonce Knowles, la presidenta de honor de la gala. La cantante no convenció con un corpiño, guantes por encima de los codos y una falda con abertura lateral y cola negra estampada con tonos fuego, a juego con unas botas por encima de la rodilla.
Y entre tanta celebrity no faltó Pedro Almodóvar, uno de los pioneros del punk en España durante los años de la Movida, que también se paseó por la alfombra roja del MET acompañado por Amanda Seyfried, vestida con un modelo vintage de Givenchy.
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